Chema Madoz 2000-2005

Centro de exposiciones San Jorge

Del 6 Julio, 2010
al 28 Julio, 2010

Proponer una imagen

 

La Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Extremadura presenta en Extremadura la exposición “Chema Madoz 2000-2005”, producida por el Ministerio de Cultura.

La exposición de Chema Madoz, Premio Nacional de Fotografía del año 2000, la componen 70 fotografías en blanco y negro realizadas por este reconocido artista en los últimos años. Su comisario, Borja Casani explica cómo las fotografías de la exposición son un desarrollo de los conceptos y técnicas en las que Chema Madoz viene trabajando desde los primeros años ochenta y representan una fascinante colección de ideas.

Mediante una inteligente y delicada manipulación de los objetos, Chema Madoz individualiza y ordena, confronta y manipula, buscando el contrapunto que existe entre la esencia de las cosas y sus significados latentes. Las cosas, los objetos, situados en un nuevo lugar, desnudos de su entorno natural donde realizan su función, están ante la cámara emitiendo otras señales diferentes.

Convertidos en signos están ahora literalmente hablando, porque partiendo de la estética de la semejanza o de la variedad de referentes, Mazoz desplaza el sentido natural de los conceptos a otras comprensiones, explotando al máximo sus capacidades simbólicas y resolviendo su discurso con figuras y tropos de honda relación con el lenguaje: analogías, pardojas, metáforas o metonimias visuales que ofrecen al espectador un juego de percepción poética y requieren su colaboración activa.

Pero también es decisiva su precisa resolución fotográfica. Se trata de fotografiar una idea. La mera materialidad de la idea no es el objeto final de su trabajo, sino su encuadre, su retrato. Como en la clásica instantánea; su momento exacto.

El blanco y negro aporta también una distancia melancólica. La escala de grises convierte a las cosas en sombras que desvanecidad en un mundo irreal se expresan como fantasmas. Conservan su identidad icónica pero están absortas en un metalenguaje abstracto. Las reconocemos aunque ya no pertenecen a este mundo. Madoz trabaja con las sombras de las cosas y con ello obtiene una elegancia plástica que fusiona toda su obra otorgándole una coherencia formal y le permite hacer un ejercicio quirúrgico de precisión técnica. Colocando los objetos en el espacio neutro y a la distancia justa.

Esta colección de fotografías de Chema Madoz nos propone por tanto, un juego de percepción. Las imágenes nos hablan, nos proponen un paseo por el entendimiento. Pero no se trata aquí de descubrir la solución de un jeroglífico. El enigma está resuelto. Era antes de que el artista descubriera su resolución plástica donde se encontraba en potencia el insondable sentido de las cosas que, silenciosas y quietas en el lugar que les adjudicamos, se pasan todo el tiempo hablando.

Pero también es decisiva su precisa resolución fotográfica. Se trata de fotografiar una idea. La mera materialidad de la idea no es el objeto final de su trabajo, sino su encuadre, su retrato. Como en la clásica instantánea; su momento exacto.

El blanco y negro aporta también una distancia melancólica. La escala de grises convierte a las cosas en sombras que desvanecidad en un mundo irreal se expresan como fantasmas. Conservan su identidad icónica pero están absortas en un metalenguaje abstracto. Las reconocemos aunque ya no pertenecen a este mundo. Madoz trabaja con las sombras de las cosas y con ello obtiene una elegancia plástica que fusiona toda su obra otorgándole una coherencia formal y le permite hacer un ejercicio quirúrgico de precisión técnica. Colocando los objetos en el espacio neutro y a la distancia justa.

Esta colección de fotografías de Chema Madoz nos propone por tanto, un juego de percepción. Las imágenes nos hablan, nos proponen un paseo por el entendimiento. Pero no se trata aquí de descubrir la solución de un jeroglífico. El enigma está resuelto. Era antes de que el artista descubriera su resolución plástica donde se encontraba en potencia el insondable sentido de las cosas que, silenciosas y quietas en el lugar que les adjudicamos, se pasan todo el tiempo hablando.

.

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
<span class="type">Puedes proponer una imagen</span>